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EDITORIAL
El
retraso en la publicación de este número tiene una ventaja: nos
permite darles una mejor información en cuanto a la
riqueza de los eventos en los que hemos participado. Afortunadamente,
hay muchas novedades desde el número anterior: se han organizado
eventos de gran importancia como el reciente VIII Simposio
Iberoamericano de Terminología de la red RITerm
o el Seminario Interamericano sobre
la Gestión de las Lenguas,
se ha editado un cederrón con los recursos del Banco
de datos terminológicos de las asociaciones
TermRom Rumanía y
TermRom Moldova, y se ha puesto en línea la
segunda versión del Repertorio
Biográfico Internacional - Traducción y terminología.
No
es por eso que hay que olvidar las tres citas insoslayables de
este fin de año: el II Coloquio
Internacional sobre Enseñanza de la Terminología,
del 12 al 14 de diciembre de 2002 en Granada (España),
la Jornada de Terminología y Normalización
organizada por la Asociación Española de Terminología (Aeter)
los días 25 y 26 de noviembre próximo en Madrid,
y el Congreso Internacional sobre Lenguas
Neolatinas en la Comunicación Especializada,
los días 28 y 29 de noviembre en México, coorganizado
por el Colegio de México, la Agence intergouvernementale
de la Francophonie y la Unión Latina.
En
este número, nuestros lectores podrán encontrar,
además, la Declaración
que firmaron, el pasado mes de junio en Bruselas, los representantes
de las redes y asociaciones internacionales y regionales de terminología,
así como los centros de documentación terminológica,
presentes en la Cumbre "Terminología: interacción
y diversidad".
En
la sección "Industrias de la lengua", cabe citar,
entre otros, la página dedicada al prototipo de comunicación
multilingüe en línea (chat) Qopuchawi
y la Sitoteca, biblioteca
virtual de obras y herramientas para la búsqueda terminológica
y léxica en Internet.
Por
último, me complace anunciar la publicación, el
pasado mes de octubre, del sexto Número
Especial de Terminometro
dedicado a la terminología en los países andinos,
en venta en todas las oficinas de la Unión Latina.
Daniel
Prado
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