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EDITORIAL
"Una
vez más, la Unión Latina se complace en reunir una asistencia
tan numerosa para este tercer encuentro internacional de terminología,
organizado en nombre de la Asociación Europea de Terminología.
La satisfacción es doble debido a la particularidad que
reviste este encuentro: en efecto, es la primera cumbre terminológica
organizada a nivel internacional y a la vez la primera en reunir,
entre sus oradores, a especialistas de campos sensibles a la terminología
pero que no son terminólogos.
(...)
Confío en que esta fórmula original instaurada por primera vez
permita establecer un diálogo entre terminólogos y no terminólogos,
y lleve a afrontar mejor los problemas inherentes a esta profesión
que constituye, cada vez más, los cimientos de la sociedad de
la información multilingüe, que, esperamos, sea cada día más respetuosa
de la diversidad lingüística y cultural.
Se hablan, en efecto, varios miles de idiomas en el mundo. Desgraciadamente,
muy pocos son los que pueden expresarse en esta sociedad de la
información. Inclusive, a menudo, un gran número de recintos,
congresos y organismos internacionales, compañías y grandes empresas,
tienden a adoptar un monolingüismo peligroso. Peligroso, porque
no solamente perjudica ciertos aspectos profesionales que los
traductores, terminólogos y profesionales de la comunicación especializada
conocen de sobra, pero sobre todo porque amenazan la integridad
de las diferentes culturas. Engendra una mala comprensión que
favorece a aquellos que dominan el idioma predilecto de la negociación,
así como una mala comprensión de contratos, garantías, seguros,
productos, guías de utilización, etc.
La
misión del terminólogo consiste en hacer comprensible un mundo
en el cual todos los conceptos deberían existir en todos los idiomas
del planeta. Pero, obviamente, creer que esto es posible sería
una utopía. ¿Porqué no creer, sin embargo, que dentro de algunos
años todos los habitantes del mundo podrán expresarse con los
mismos derechos y las mismas prerrogativas? Claro, aún falta desplegar
muchos esfuerzos en terminología y traducción técnica, como por
ejemplo implantar sistemas automatizados, aunque más no
sea en materia de traducción, redacción o comunicación.
Sin
embargo, todo el trabajo que se viene realizando para permitir
que los conceptos sean comprensibles, para que esa sociedad multilingüe
de la que hablamos se vuelva realidad y para encontrar términos
equivalentes en los distintos idiomas, hace que nuestro mundo
vaya avanzando hacia una comprensión mutua.
Asimismo,
me complace que, a pesar del escaso presupuesto con el que contamos,
la interpretación de este Encuentro se haga entre cinco idiomas
europeos. Desearía que este ejemplo le sirviera a otros foros
internacionales a los que debo asistir a menudo y en los que un
solo idioma o dos como máximo figura(n) entre los
idiomas oficiales. Todos estos anhelos apuntan hacia un mundo
más humano, más respetuoso de la diversidad cultural y lingüística
a la que la Unión Latina está tan apegada."
extracto
del discurso del señor Bernardino Osio, Secretario General
de la Unión Latina,
durante la Cumbre "Terminología: interacción
y diversidad" de Bruselas, el pasado 13 de junio.
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