LINGÜÍSTICA Y LENGUAS

 

DECLARACIÓN UNIVERSAL DE DERECHOS LINGÜÍSTICOS

La Declaración Universal de Derechos Lingüísticos (DUDL) es el fruto de un largo proceso iniciado en septiembre de 1994, cuando un grupo de patrocinantes —el Comité de Traducciones y Derechos Lingüísticos del PEN Club Internacional y el Centre International Escarré per les Minories Etniques i les Nacions (Ciemen)— confió el trabajo de redacción a un equipo de expertos internacionales en diferentes campos de especialidad.

Según la DUDL las dimensiones colectivas e individuales de los derechos lingüísticos son inseparables e interdependientes, puesto que cada lengua se constituye en una comunidad, y es en esa comunidad donde las personas las utilizan individualmente. Por consiguiente, el ejercicio de los derechos lingüísticos sólo se hará realidad cuando exista el respeto por los derechos colectivos de cada comunidad y grupo. Todos los pueblos tienen derecho a expresarse y desarrollar su cultura, su lengua y sus normas de organización, dotándose para ello de sus propias estructuras políticas, educativas, administrativas y de comunicación.

La Declaración Universal de Derechos Lingüísticos fue aprobada en Barcelona durante la Conferencia Mundial de Derechos Lingüísticos, celebrada del 6 al 9 de junio de 1996 por iniciativa del Comité de Traducciones y Derechos Lingüísticos del PEN Club Internacional y el Ciemen; contó con el apoyo moral y técnico de la Unesco, la participación de 66 organizaciones no gubernamentales (ONG), 41 centros PEN y 41 expertos internacionales en jurisprudencia lingüística. El texto de la Declaración fue presentado ante el representante del Director General de la Unesco.

Después de aprobada en 1996, y tras haber sido traducida en varias lenguas, han adherido a la Declaración personalidades de fama internacional como los Premio Nobel Rigoberta Menchú, Adolfo Pérez Esquivel, Desmond Tutu, Wislawa Szymborska y Octavio Paz; autoridades religiosas como el Dalai Lama, científicos como Chomsky y Joan Oro, entre muchos otros. Aún cuando estas adhesiones sean importantes y fortalezcan la Declaración, resultan insuficientes; es por eso que la Unesco y las Naciones Unidas deben reconocer su carácter oficial. Para ello, fue creado el Comité de Seguimiento de la DUDL, cuya función consiste en mantener un contacto permanente con la Unesco y obtener una atención constante hacia el documento; sus miembros son, entre otros: Carles Torner i Pifarré, del Comité de Traducciones y Derechos Lingüísticos del PEN Club Internacional (Presidente); Edixa Montiel, del Consejo Mundial de Pueblos Indígenas (Vicepresidente); Oriol Ramon i Mimo, del Ciemen (Secretario General).

También ha sido creado un Consejo Científico, cuya principal misión es asesorar a la Unesco y servir de foro interno de debates sobre los puntos de la Declaración que convendría aclarar o reunir. El Comité de seguimiento del Consejo Científico está formado entre otros por: Isidor Marí, Coordinador; Aureli Argemí (Ciemen); Francisco Gomes de Matos (Federació Internacional de Professors de Llengües Vives); Susana Cuevas (Dirección de Lingüística/Instituto Nacional de Antropología e Historia de México).

La Comisión Nacional de la Unesco en Lisboa acaba de publicar la traducción en portugués de la DUDL.
Para mayor información, consultar la página www.linguistic-declaration.org/index.htm o dirigirse a: Oficina del Comité de Seguimiento, c/ Rocafort 242 bis, 2n, 08029 Barcelona, España. Tel.: (34.93) 444.38.06. Fax: (34.93) 444.38.09. Correo electrónico:
dudl@linguistic-declaration.org